Asimilación de nutrientes: Favorece que la planta absorba mejor los macronutrientes, en especial el nitrógeno (N).
Efecto antiestrés: Ayuda a que los cultivos se recuperen rápido de daños por trasplante, transporte, heladas, granizo, viento o poda.
Mejora del suelo: Al aplicarse en la tierra, estimula la microflora y ayuda a formar humus fértil.
Desarrollo de frutos y flores: Es clave para una buena floración y, si se combina con microelementos, mejora el peso y sabor de los frutos