Calidad de fruto: Promueve frutos más firmes, turgentes, con mejor tamaño, color y sabor.
Metabolismo: Estimula la síntesis y traslocación de carbohidratos y azúcares desde las hojas hacia los órganos de reserva o frutos.
Resistencia: Ayuda a regular la transpiración de la planta e incrementa su resistencia frente al estrés ambiental.