Mayor absorción: Amplía el área de exploración de la raíz y mejora la captación de agua y nutrientes, en especial fósforo (P), zinc (Zn), potasio (K), nitrógeno (N) y calcio (Ca).
Tolerancia al estrés: Fortalece el cultivo frente a condiciones de estrés biótico y abiótico.
Desarrollo radicular: Favorece la salud de la rizosfera en hortalizas, frutales y ornamentales.