Nutrición vegetal: El nitrógeno es esencial para la síntesis de clorofila, la fotosíntesis y el crecimiento vigoroso de hojas, tallos y brotes.
Transformación en el suelo: Al aplicarse, la enzima ureasa hidroliza la urea y la convierte en amonio; posteriormente, los microorganismos del suelo la transforman en nitrato, que es la forma en la que las plantas la absorben con mayor facilidad.
Uso versátil: Es apta para todo tipo de cultivos agrícolas (cereales, hortalizas, frutales y pastos) y sirve como materia prima para mezclas físicas de fertilizantes