Reacción ácida: Ayuda a bajar el pH del agua de riego y neutraliza suelos con exceso de sales y carbonatos.
Efecto efervescente: Al entrar en contacto con el agua, suele generar una ligera reacción física que facilita la liberación y el desbloqueo de elementos retenidos en el terreno.
Desarrollo radicular: Favorece la creación de raíces profundas y eficientes para la absorción de nutrientes desde etapas tempranas.