Estabilidad fenológica: Ayuda a la planta a mantener estabilidad y vigor en cualquier etapa de su desarrollo.
Estructura y crecimiento: Optimiza la actividad vegetativa y previene deficiencias cuando no se cuenta con un análisis completo de suelo.
Prevención de caída: Contribuye a evitar la caída de flores y favorece una mejor estructura general de los cultivos.