Crecimiento: Estimula y regula el desarrollo general de raíces, hojas y tallos.
Floración: Acelera, anticipa y uniformiza la floración en diversas especies.
Frutos: Aumenta el amarre, mejora la calidad, incrementa el tamaño del fruto y previene su caída prematura.
Aplicaciones especiales: Interrumpe el estado de reposo (latencia) en la semilla de papa e incrementa la actividad enzimática en la producción de malta.
Cultivos comunes: Se emplea en hortalizas, árboles frutales, plantas ornamentales, forrajes y leguminosas